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Te enseñamos a hacer tu propio yogurt casero

Introducción

El yogurt es uno de los alimentos más saludables y nutritivos que podemos encontrar en el mercado. Es rico en proteínas, calcio, vitaminas y minerales. Además, es un alimento muy versátil que puede ser consumido de muchas formas diferentes. Sin embargo, el yogurt industrial que se encuentra en los supermercados a menudo contiene aditivos y conservantes que pueden ser perjudiciales para nuestra salud. Por esta razón, cada vez son más las personas que deciden hacer su propio yogurt casero. En este artículo te enseñamos a hacer tu propio yogurt casero de manera sencilla y económica. Verás que es mucho más fácil de lo que parece y que el resultado es un yogurt delicioso y completamente natural.

¿Qué necesitamos para hacer yogurt casero?

Para hacer yogurt casero necesitamos pocos ingredientes y utensilios que seguro que ya tienes en tu casa:
  • Leche fresca entera
  • Yogurt natural
  • Cazuela
  • Termómetro de cocina
  • Batidor de varillas o tenedor
  • Tarro de cristal con cierre hermético

Paso 1: Calentar la leche

El primer paso para hacer yogurt casero es calentar la leche. Pon la leche fresca entera en una cazuela y ponla a fuego medio. Es importante que la leche alcance una temperatura de unos 85 grados centígrados para que se eliminen las bacterias malas que puedan estar en la leche. Para asegurarte de que la leche está a la temperatura adecuada, utiliza un termómetro de cocina. Si no tienes uno, puedes comprobar que la leche está caliente al tocarla con el dedo, pero nunca debe estar hirviendo.

Paso 2: Enfriar la leche

Después de haber calentado la leche, es importante enfriarla. Deja que la leche se enfríe hasta alcanzar una temperatura de unos 40 grados centígrados. Si la leche está demasiado caliente, matará las bacterias "buenas" que necesitamos para hacer el yogurt. Puedes acelerar el proceso de enfriamiento colocando la cazuela en un baño maría con agua fría o sumergiéndola en una bañera o recipiente grande con hielos.

Paso 3: Añadiendo el yogurt natural

A continuación, añade el yogurt natural a la leche enfriada. La cantidad de yogurt necesario dependerá de la cantidad de leche que hayas utilizado. La proporción es de unos 125 gramos de yogur por cada litro de leche. Remueve bien el yogur con la leche hasta que se mezclen bien y consigas una mezcla homogénea.

Paso 4: Dejando el yogurt fermentar

Una vez que hayas mezclado bien el yogur con la leche, ponlo en un tarro de cristal con cierre hermético. Asegúrate de que la tapa está bien cerrada y, si es necesario, coloca un trapo por encima para que se mantenga caliente. Deja que el yogur fermente durante unas 8 horas. Durante este tiempo, las bacterias "buenas" que están presente en el yogurt irán transformando la lactosa de la leche en ácido láctico, lo que convertirá la leche en yogurt.

Paso 5: Refrigeración del yogurt casero

Tras dejar reposar el yogurt durante ocho horas, retira el trapo si lo has usado y pon el tarro de cristal en el frigorífico. Es importante que dejes el yogurt en frío durante al menos dos horas antes de consumirlo. Si lo prefieres, añade frutas frescas o mermelada al yogurt para darle un toque de sabor extra.

Conclusión

Hacer yogurt casero es una forma sencilla y económica de disfrutar de este nutritivo alimento de manera totalmente natural. Con algunos ingredientes muy básicos y un poco de paciencia podemos conseguir nuestro propio yogurt en casa. Además, el yogurt casero no contiene aditivos ni conservantes, por lo que resulta una opción mucho más saludable que el yogurt industrial que encontramos en las tiendas. No lo pienses más y prueba a hacer tu propio yogurt casero. Verás que el resultado es delicioso y seguro que repetirás. ¡Buen provecho!